Por/ Matos Alvarado.(Locutor/FN: 19 de abril de 1961/Graduado de la Universidad de La Habana).
“La voz es ese material expresivo: plástico, resistente y versátil con el que se configura
la estructura central de la radio. Es el hormigón que sustenta la programación, el cemento
que une músicas, sonidos y noticias configurando informaciones; es la escayola que dibuja
la forma final, la decoración que embellece o afea la superficie externa de cada idea que
salta a las ondas. Pero la voz es, ante todo, un material delicado de uso difícil que exige
conocimientos técnicos profundos, entrenamiento y pasión” RODRÍGUEZ BRAVO, 2003:25.
RODRIGUEZ BRAVO, Ánge1989: La construcción de una voz radiofónica.
Barcelona, Tesis Doctoral, Universidad Autónoma de Barcelona.
“El locutor construirá una voz mucho mejor aceptada por los oyentes siempre que procure
hablar situándose acústicamente en torno a sus registros más graves. Es decir, siempre
que sitúe el tono modulador en la zona más baja de su tesitura. Esta afirmación es válida
tanto para las voces masculinas como para las femeninas” (RODRÍGUEZ BRAVO,
1989:258). La locución presenta un importante componente afectivo. Por tanto, el
dominio de la vozse convierte en una herramienta esencial a la hora de dotar de
la adecuada expresividad a cualquier tipo de mensaje, también al informativo.
1989:258). La locución presenta un importante componente afectivo. Por tanto, el
dominio de la vozse convierte en una herramienta esencial a la hora de dotar de
la adecuada expresividad a cualquier tipo de mensaje, también al informativo.
En todas las investigaciones relacionadas con la locución se entrevé una idea básica:
la buena locución es aquella que pasa desapercibida. Puesto que pasa desapercibida,
no reclama la atención sobre sí misma, con lo que la audiencia dirige todo su interés hacia
el contenido de la información. En definitiva, es aquella que cumple las funciones
lingüísticay, con ello, refuerza el contenido del mensaje. . Esta es la misma
consideración que refuerzaAGUILAR cuando afirma que “es un hecho reconocido
desde la oratoria clásica que debehaber coherencia entre el contenido del mensaje
y los rasgos prosódicos que se utilizanpara expresar dicho contenido, siempre
que el hablante quiera transmitir credibilidad” (AGUILAR, 2000:140).
lingüísticay, con ello, refuerza el contenido del mensaje. . Esta es la misma
consideración que refuerzaAGUILAR cuando afirma que “es un hecho reconocido
desde la oratoria clásica que debehaber coherencia entre el contenido del mensaje
y los rasgos prosódicos que se utilizanpara expresar dicho contenido, siempre
que el hablante quiera transmitir credibilidad” (AGUILAR, 2000:140).
Esta idea resulta fácil de comprender. Cuando la forma es la correcta, pasa inadvertida,
ya que se encuentra reforzando y apoyando el contenido. Por tanto, no llama la atención
y la audiencia se concentra en el mensaje. En cambio, cuando comienza a incumplir
determinadas funciones, se produce un desajuste y entonces forma y contenido van
por caminos distintos. Como se provoca una contradicción, las personas quedan
sorprendidas, preguntándose por qué ‘ese locutor’ habla de esa determinada manera.
Por tanto, la primera regla básica consiste en que la locución siempre acompañe
al contenido.
Pero quizá el defecto más evidente entre los locutores de radio y televisión es el empleo
de una entonación circunfleja, que acústicamente produce la denominada ‘cantinela’ de
informativos. El defecto consiste en repetir de manera regular una determinada melodía,
que se sucede de forma independiente al contenido. Por tanto, las subidas y bajadas de
tono se producen a intervalos regulares, independientemente de la palabra que se esté
pronunciando en este momento. Como es lógico, si hemos partido de la premisa de que
contenido y forma han de ir de la mano, entendemos que esta práctica no tenga ningún
sentido.
En ella hemos demostrado que la gran mayoría de las combinaciones tonales que emplean
los presentadores de informativos en televisión, al comienzo, en el medio y al final de sus
frases, presentan una entonación de forma circunfleja, si bien varía el nivel tonal al que
se produce. Esta sería la representación de los movimientos tonales más frecuentes, en
la que podemos observar que todos ellos poseen una forma circunfleja:Contra lo que
pudiera parecer, la audiencia es consciente de este defecto y tiende a rechazar esta
peculiar manera de entonar las noticias.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es el nivel tonal en el que se expresa el locutor,
que debe estar también en consonancia con el tipo de mensaje que se transmite. “Podría
hablarse “en cierto modo, de ‘preplanificación’ tonal en el oyente, durante el proceso
de comprensión y en forma de ‘hipótesis’ sucesivas: eso explicaría cómo ya en el
comienzo de una entonación enfática, por ejemplo, de sorpresa y alegría, el oyente
comparte los gestos de alegría con el hablante, pues en el comienzo de la entonación
hay suficiente información entonativa como para que el oyente pueda elaborar su hipótesis
y ‘preplanificar’, anticipar su propia audición” (CANTERO, 2002:83).
En este sentido, la falta de concordancia entre el nivel y el tipo de texto se considera como
uno de los defectos más graves de la entonación (RODERO, 2001).El modelo que ha
preferido la audiencia en las dos investigaciones referidas ha sido un tipo de entonación
más natural, acorde siempre con el contenido del mensaje; por tanto, que cumple con las
funciones lingüísticas de este elemento prosódico, ya que favorece la atención y
comprensión.
De esta manera, modifica los niveles tonales según la función sintáctica, semántica del
discurso y por la intención comunicativa del hablante. Esta recomendación es
especialmente importante si no se quiere que se produzcan tremendas
contradicciones entre la forma y el contenido, que dificulten la asimilación de este
último. Pero junto al sentido del mensaje,la entonación aporta al oyente una importante
carga afectiva: Tiene un valor afectivo intencional. Las variaciones en el tono empleado
transmiten un determinado mensaje,señalan las intenciones y el estado de ánimo
de quien habla. Por ello, quien escuchapresta incluso más atención a las
curvas melódicas que al contenido del mensaje.
especialmente importante si no se quiere que se produzcan tremendas
contradicciones entre la forma y el contenido, que dificulten la asimilación de este
último. Pero junto al sentido del mensaje,la entonación aporta al oyente una importante
carga afectiva: Tiene un valor afectivo intencional. Las variaciones en el tono empleado
transmiten un determinado mensaje,señalan las intenciones y el estado de ánimo
de quien habla. Por ello, quien escuchapresta incluso más atención a las
curvas melódicas que al contenido del mensaje.
Así, si alguien dice algo amable pero en todo sarcástico, se interpreta negativamente
(IRIBARREN, 2005:104). La entonación nos traslada pues una información estética,
en la mayoría de los casos de percepción inconsciente, que resulta clave en el
reconocimiento de las emociones y concluyente a la hora de suscitar una determinada
impresión en la audiencia; el dominio de la entonación resulta fundamental para generar
en el oyente la sensación que el tipo de mensaje debe transmitir.
